La posibilidad de que un rayo caiga dos veces en un mismo sítio es una entre un millón, en el momento en que esto ocurre, dicho momento se convierte en único. El hecho de seguir adelante es también una posibilidad muy baja, sigues sin asumir que ese día cambió por completo tú vida, has buscado sustituyentes para eso que te falta, porque aunque lo tengas justo delante de tus narices es como si no estuviera, ese día ese mes en el que pensabas que tu vida iva a cambiar, que nunca más ivas a estar solo, que nunca más necesitarías pedir un abrazo, has esperado durante tanto tiempo ese día y cuando llega, todo se rompe, porque el destino, o lo que sea a decidido ponerte a prueba, una prueba la cual no puedes superar, es algo superior a tí, es algo irreversible, algo que por mucho que luches nunca se va a arreglar, entonces la pregunta es: para qué? para qué seguir adelante con una vida donde no eres feliz, una vida donde te encuentras solo, donde cuando encuentras a alguien, te gira la cara o simplemente te discrimina por ser distinto? la respuesta más sincera que se me ocurre es no lo sé, o quizás la mejor opción sea viajar solo, de un lugar a otro, donde no puedas acordarte porque todo será fugaz nada te recordará a nada, nadie te recordará a nadie, se acabaron las noches de dormirse llorando, se acabó tener miedo, se acabó todo, quizás esa sea mi más sincera y mejor respuesta.

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