sábado, 2 de febrero de 2013

bien y mal

Él es luz y oscuridad, él lo es todo y a la vez nada, es felicidad y desgracia. Mi mundo en sus manos mi límite su sonrisa, mi fondo su desprecio. Todo lo que he buscado desde aquel día, todo por lo que he luchado, llorado, gritado y pataleado. Él es el Sol que me alumbra, pero lleva demasiado tiempo eclipsado,  voy a ciegas golpeándome con todo a mi paso, y cada golpe es más doloroso más fuerte. ¿Será porque no lo dejan? Claro que no lo deja. Maldito tiempo, siempre en mi contra, malditos sentimientos siempre presentes, maldita felicidad , que tan fácilmente me esquiva.¿Y si no soy yo su sol? Sé que de nada sirve ser luz si no alumbras el camino de nadie, y quiero creer que conmigo no conocerá la oscuridad, ¿se encuentra ahora en la oscuridad? En la luz sé que no. Se encuentra en el limbo, en un doloroso y punzante equilibrio, maldita balanza que todo lo iguala. ¿Luz u oscuridad? No lo sé.

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