Aprendí que nada se regala, que el trabajo es lo que vale, que no esperes una sonrisa de vuelta, porque esas ocultan cosas. Aprendí que lo importante es lo que hagas y que esas acciones te definan claramente. Sueño constantemente aun a sabiendas de que me estrellaré dolorosamente.
viernes, 22 de febrero de 2013
Un mar de dudas.
Tengo miedo de lo que hay aquí dentro. No creo que sean sentimientos, vivo asustado, con miedo al olvido, con miedo por no saber que ocurre, con miedo por no arreglar nada y sobre todo con miedo a tener que seguir auto consolándome a mi mismo diciéndome haz esto o haz lo otro, cuando en realidad no tengo ni puta idea de que hacer. No sé porque no habla, no se si hablarle cuando vuelva, no sé cuál es el problema, o tal vez si lo sé pero me da miedo sentarlo y hablarlo. Merece la pena? Y si lo merece, podré aguantarlo? Llevaré demasiado peso a la espalda? Dios, maldita inseguridad, maldito desconocimiento. Tengo tiempo? Quiero tener tiempo? Y él? Acaso es algo de esto cierto? O será como esas típicas amistades donde todo se calla hasta que un día todo revienta y acaba peor de como empezó? Es tan difícil sonreír o ser feliz? Acaso pido demasiado? O tal vez es él, el que no sabe que esto es lo único que tendrá. Cree que todo es tan fácil, no se da cuenta de que los problemas existen para todos? SOS...
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